Escrito por: Ing. Ricardo Hernández Villaseñor
Tiempo de lectura: 10 min
Importancia del control de plagas en el cultivo de fresa
Las plagas en el cultivo de fresa como en otro es una labor importante que busca prevenir y manejar los problemas fitosanitarios que puedan poner en riesgo la producción. Comienza con acciones básicas como lavarse las manos antes de ingresar al área de producción, mantener limpios tanto el interior como los alrededores del invernadero o en su caso macro túneles, cerrar siempre las instalaciones y reparar de inmediato cualquier ruptura en el plástico o las mallas, así como colocar trampas de colores para monitorear y como medida de control.
Además de lo anterior, se recomienda realizar aplicaciones foliares con ayuda de una fumigadora o vía riego, ya sea de forma preventiva o, en caso de que la plaga haya sido muy agresiva y las condiciones ambientales o de manejo hayan favorecido su desarrollo, de manera curativa. En el uso de insecticidas, la primera opción debe ser la aplicación de productos orgánicos, en su defecto, se pueden emplear productos químicos, siempre que estén autorizados y recomendados para el cultivo de fresa.
La aspersión de insecticidas debe realizarse tan pronto como se detecte la plaga y para maximizar su eficacia, se recomienda aplicar muy temprano por la mañana o por la tarde, cuando la temperatura haya disminuido, evitando siempre las horas de mayor insolación. De esta forma, se previene el daño al cultivo y se reduce el riesgo de que el producto se evapore o se degrade por los rayos UV.
Es muy importante identificar correctamente a la plaga, conocer los daños que causa, el lugar donde se establece con mayor frecuencia y los métodos más adecuados para su control.
Principales plagas del cultivo de fresa
a) Araña roja (Tetranychus urticae)
Descripción:
La arañita roja es un ácaro con un tamaño que está entre los 0.4 y 0.6 mm, de forma ovalada y coloración variable entre verde amarillento y rojo, dependiendo del estadio y las condiciones ambientales.
Presenta ocho patas en su fase adulta y dos manchas oscuras dorsales características.
Sus huevos son esféricos y transparentes, tornándose opacos conforme avanza su desarrollo.
Daños:
Se desarrollan sobre las hojas y otras partes de la planta.
La arañita roja prefiere desarrollarse en el envés de las hojas, donde forma colonias.
Succiona la savia de las células, lo que provoca una pérdida de vigor en la planta. Como resultado, las hojas adquieren un tono amarillento y presentan el moteado característico que provocan los ácaros.
A medida que la población crece, comienza a desplazarse hacia otras partes de la planta y cuando la infestación es severa, producen telarañas que cubren las áreas afectadas, lo cual es una señal clara de alta presencia.
Estas telarañas les brindan protección contra condiciones climáticas adversas, aplicaciones de productos y depredadores naturales.
Control y manejo:
El manejo del clima es la primera herramienta para proteger al cultivo, mediante estrategias que incrementen la humedad relativa como el riego por nebulización y reduzcan la temperatura del ambiental, como puede ser el uso de mallas sombra.
Con el control químico se debe tener especial cuidado, ya que se han reportado casos de resistencia a cerca de 90 ingredientes activos. Este problema suele originarse por programas de fumigación deficientes, así como por la alta capacidad reproductiva de la arañita roja y su habilidad para transmitir la resistencia a su descendencia.
Para evitar que la plaga desarrolle resistencia a los acaricidas químicos, lo ideal es complementar el control químico con otras estrategias. En el caso del uso de productos químicos, es muy importante conocer su modo de acción (cómo actúan sobre la plaga), contar con varias alternativas y rotarlas adecuadamente.
Se pueden utilizar acaricidas como abamectina, bifenazato, diazinón, spiromesifén, fenpropatrina y propargita, todos con diferentes modos de acción, lo que permite una rotación efectiva para evitar la resistencia.
Una forma de controlar biológicamente a la arañita roja es mediante la liberación de ácaros depredadores. Los más utilizados son Phytoseiulus persimilis y Neoseiulus californicus, aunque también se emplean Neoseiulus cucumeris y Feltiella acarisuga.
b) Pulgón verde del durazno (Myzus persicae)
Descripción:
Tiene forma de pera y mide entre 1.8 y 2.5 mm de longitud.
Esta especie de pulgón, al igual que la mayoría, presenta formas aladas y formas ápteras (sin alas).
Los individuos sin alas pueden presentar diferentes coloraciones, como verde, verde blanquecino, verde amarillento claro, verde grisáceo, rosado o rojizo, siempre en tonos opacos y sin brillo.
Los pulgones alados presentan la cabeza y el tórax de color marrón oscuro, mientras que el abdomen suele ser amarillo verdoso, aunque en algunos casos puede adquirir tonalidades rojizas.
En el abdomen presentan un punto de color marrón acompañado de varias bandas horizontales negras que se extienden a lo largo del cuerpo
Cuando las ninfas maduran y se transforman en adultos alados, adquieren una coloración rosada o rojiza.
Daños:
Los daños ocasionados por los pulgones pueden ser de dos tipos, directos o indirectos.
Los daños directos son provocados por la alimentación del pulgón, ya que extrae la savia de la planta. Esto ocasiona su debilitamiento y provoca deformaciones en las hojas, que suelen curvarse hacia abajo.
Cuando la infestación es severa, los pulgones pueden provocar la defoliación de la planta y una notable reducción en su ritmo de crecimiento.
Los daños indirectos causados por el pulgón son principalmente dos: la transmisión de virus y la aparición de fumagina, un hongo que se desarrolla sobre la melaza excretada por el insecto, cubriendo las hojas con una sustancia negra que dificulta la fotosíntesis.
Control y manejo:
Como medidas preventivas, es importante retirar las malezas y los residuos de la cosecha. Además, se recomienda colocar trampas pegajosas amarillas y bandejas amarillas con agua, que atraen a los adultos alados, funcionando tanto como método de monitoreo como de control.
Es importante establecer un programa de fertilización adecuado, ya que aplicar nitrógeno en exceso provoca un crecimiento excesivo de hojas, lo que favorece la aparición y rápida proliferación de pulgones.
El manejo biológico de esta plaga se realiza utilizando varias especies de avispas del género Aphidius (A. abdominalis, A. colemani y A. matricariae), así como larvas y adultos de crisopas (Chrysoperla carnea y Chrysopa formosa) y la mariquita de siete puntos (Coccinella septempunctata).
El control químico de esta plaga es muy utilizado, ya que existen numerosos productos aprobados que ofrecen protección por períodos prolongados. Algunos de ellos incluyen: abamectina + tiametoxam, flupyradifurone, imidacloprid, imidacloprid + bifentrina, piriproxifen y sulfoxaflor.
También se emplean productos naturales, como las piretrinas; hongos entomopatógenos, como Paecilomyces fumosoroseus; y extractos botánicos de chile, así como mezclas de aceite de girasol con extractos de ajo y orégano.
c) Gusano soldado (Spodoptera exigua)
Descripción:
En su estadio adulto, el gusano soldado se presenta como una palomilla de color gris con tonos cafés. Deposita sus huevos en grupos, estos son redondos, de color claro y están cubiertos de una ligera pubescencia
El gusano recién eclosionado, o salido del huevo, presenta un color verde claro. A medida que crece, su tonalidad se vuelve verde oscuro, con piel lisa y rayas claras a lo largo de los costados. Normalmente desarrolla una mancha negra sobre la segunda pata.
Daños:
Las larvas pequeñas se agrupan para alimentarse, atacando primero las hojas y la corona de la planta. Posteriormente comienzan a alimentarse de los frutos, causando daños visibles en el hombro del fruto, justo debajo del cáliz de la flor.
Las larvas de mayor tamaño se alimentan directamente del fruto, consumiéndolo completamente, de afuera hacia adentro.
Control y manejo:
La colocación de trampas con feromonas es una herramienta clave para detectar la llegada de la palomilla y prevenir ataques inesperados. Se recomienda revisar las trampas semanalmente, ya que esta plaga llega en grupos y los daños que provoca pueden ser muy severos.
Es importante recolectar los frutos dañados, enterrarlos y cubrirlos con cal antes de taparlos con tierra, esto ayudara a evitar poblaciones continuas de la plaga.
El control de malezas dentro y fuera del área de cultivo es muy importante, al retirarlas se reduce considerablemente las poblaciones de la plaga. El gusano soldado es una plaga que se alimenta de un gran número de especies vegetales y estas le sirven como lugar para poner sus huevecillos.
El control químico debe aplicarse con especial cuidado, ya que las larvas pueden presentar cierta resistencia. Por ello, es importante rotar los productos y combinar varios. Los ingredientes activos aprobados para fresa incluyen ciantraniliprole, clorantraniliprol, clorpirifos etil, metomilo y bifentrina.
Para el control natural se puede utilizar el insecticida biológico Bacillus thuringiensis subsp. Aizawai, así como spinosad y extractos botánicos elaborados a partir de neem.
d) Araña ciclamina (Phytoneumus pallidus)
Descripción:
Los huevecillos de este acaro tienen forma elíptica, son lisos y traslucidos.
Las larvas son de forma ovalada, de color blanco a traslucido y con 6 patas.
La hembra adulta mide aproximadamente 0.25 mm y es una cuarta parte más grande que el macho.
Son de color marrón-amarillento.
Daños:
La araña ciclamina o del ciclamen, deposita sus huevos sobre brotes y frutos, en estos últimos lo hace debajo del cáliz, un lugar que protege los huevecillos de la luz directa y mantiene mayor humedad.
Se alimentan de la savia de los tejidos con su aparato bucal, perforando y succionando el contenido celular. En las hojas provoca un amarillamiento, una textura arrugada y un bronceando, además de un crecimiento débil.
En el caso de las flores, también se presenta el bronceado y la apariencia arrugada, los pétalos se deforman suavemente y se tornan de color rosa.
Los frutos se quedan pequeños, con apariencia bronceada y algunas veces toman un color naranja, se agrietan y las semillas son grandes.
Los daños generados son muy localizados, ya que el desplazamiento de esta plaga es muy lento, por lo tanto, debe revisarse frecuentemente las áreas donde oviposita para detectarla de manera temprana y realizar acciones para su control.
Control y manejo:
Para la siembra, se deben obtener plántulas y estolones libres de ácaros. Además, tanto las plántulas como los estolones deben ser tratados con acaricidas antes de la siembra.
Una alternativa al uso de acaricidas químicos es sumergir las plántulas durante unos segundos en agua a 43 °C, lo cual ayuda a eliminar los ácaros
Otra práctica que ayuda a reducir la diseminación de la plaga y, al mismo tiempo, disminuir el uso de acaricidas, es retirar del área de cultivo aquellas plantas en las que se detecte el problema durante la revisión
El control biológico se puede realizas con 2 especies de ácaros depredadores Typhlodromus bellinus y T. reticulatus, además de la chinche pirata, el acaro occidental y el trips de 6 puntos.
En cuanto a insecticidas químicos, están aprobados los ingredientes activos abamectina y diazinon.
e) Trips occidental de la flor (Frankliniella occidentalis)
Descripción:
Es un insecto de forma alargada que, en su estado adulto, mide aproximadamente 5 mm de largo.
Sus alas son plumosas y presentan una coloración que va del amarillo al café oscuro.
Las ninfas presentan ojos pequeños y oscuros, de color blanco a amarillo.
Daños:
Se alimentan del contenido celular de hojas y flores, provocando manchas gris-plateadas y dejando sobre ellas pequeños puntos negros de excremento.
El daño principal se concentra en las flores y frutos en desarrollo. En los sépalos y pétalos de las flores provoca manchas de color café-rojizo y necrosis de los estilos, y en ataques severos puede llegar a producir el aborto de las yemas florales.
En los frutos inmaduros, los trips provocan cicatrices y puntos marrones, especialmente alrededor del cáliz, que con el paso de los días adquieren un tono bronceado.
Manejo y control:
El control de los trips comienza retirando todos los restos de la cosecha y del ciclo anterior, ya que parte de su ciclo de vida se desarrolla en el suelo. Además, es importante eliminar las malezas alrededor del cultivo, especialmente aquellas de la familia del jitomate y las que presenten intensa floración, prestando atención especial a las flores de color amarillo.
Al igual que con otras plagas, el monitoreo es fundamental, ya que nos permite determinar el mejor momento para iniciar el control. El muestreo es rápido y sencillo, colocamos una hoja blanca debajo de una flor y la sacudimos, si caen seis o más trips, ese es el momento indicado para aplicar el control.
De forma natural, los trips pueden ser controlados biológicamente mediante la chinche pirata. Para el manejo con productos orgánicos, se recomienda el uso de insecticidas a base de spinosad, un producto derivado de bacterias del suelo que provoca parálisis y la muerte del insecto.
Para el control con insecticidas de síntesis química en el cultivo de fresa, se pueden utilizar principios activos como imidacloprid y naled. También se recomienda el uso de extractos de plantas elaborados con aceite de neem.
f) Chinche lygus (Lygus lineolaris)
Descripción:
Miden aproximadamente 6.5 mm de largo.
Tienen forma ovalada y aplanada, con coloración verde o castaña, y presentan marcas café rojizo en las alas.
En la mitad de la espalda presentan un triángulo muy marcado, de color amarillo o verde claro.
En las etapas juveniles presentan un color verde claro y su apariencia se asemeja mucho a la de los pulgones.
Daños:
Se alimenta de la savia, lo que reduce el crecimiento de la planta, las hojas se desarrollan poco y se produce aborto floral.
También se alimenta de los frutos, provocando crecimiento desigual, manchas y deformaciones, lo que afecta la calidad y el valor de la cosecha.
Además, puede transmitir enfermedades, lo que agrava el problema.
Manejo y control:
Las malezas deben retirarse en invierno, tanto dentro como alrededor del cultivo. Se recomienda realizar un monitoreo constante de las malezas en los bordes del área de producción para detectar ninfas, y durante la primavera las revisiones deben enfocarse en el cultivo, buscando los adultos.
El uso de enemigos naturales como la chinche orejona, la chinche damisela y la chinche pirata, son una buena opción, así como la avispa Anaphes iole, la cual parasita los huevecillos de la chinche. Otra opción la aplicación de hongos patógenos como Beauveria bassiana.
El uso de insecticidas debe programarse cuando la chinche se encuentra en estadios jóvenes, ya que esto permite reducir significativamente los daños al cultivo. La limitación de los insecticidas es que su eficacia disminuye drásticamente al aplicarlos sobre los adultos.
Además, el control químico debe aplicarse de manera precisa y limitada, ya que muchos de los productos utilizados para esta plaga también pueden afectar a los organismos benéficos que contribuyen al control natural.
Para el control químicos se recomienda insecticidas a base de abamectina + thiametoxam y zeta-cipermetrina + novaluron, Flupyradifurone y extractos vegetales con ajo.
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