Escrito por: Ing. Ricardo Hernández Villaseñor
Tiempo de lectura: 15 min
¿Qué es el forraje verde hidropónico?
El Forraje Verde Hidropónico (FVH) consiste en la obtención de brotes de 20 a 25 cm de altura en un periodo corto de entre 8 y 16 días, de alta calidad nutricional, libres de plagas y enfermedades, a partir de semillas de diversos cereales como maíz, avena, sorgo, trigo, triticale y cebada.
Se trata de una técnica de producción de alimento para ganado basada en hidroponía, que permite una producción intensiva, rápida y eficiente, aprovechando al máximo el espacio disponible y logrando mayores rendimientos en superficies reducidas.
Esta técnica no solo acorta los tiempos de producción, sino que también proporciona un alimento fresco, con una alta digestibilidad y elevado valor nutricional, gracias a su contenido de proteínas y energía, que puede ser mejor aprovechado por el metabolismo del ganado.
Ventajas del Forraje Verde Hidropónico
a) Tiempo de producción:
El ciclo de producción del FVH oscila entre 8 y 16 días, siendo los 8 días el momento ideal para la cosecha, ya que realizarlo después de este periodo puede provocar una disminución en su valor nutricional.
Sin embargo, la duración del ciclo depende en gran medida de factores como las horas de luz, la temperatura, la humedad relativa y la nutrición, esta última es determinante para acelerar el crecimiento del forraje.
b) Eficiencia en espacio:
El sistema de producción de FVH permite realizar siembras de manera escalonada, lo que optimiza el aprovechamiento del espacio disponible y facilita la obtención de altos rendimientos en superficies reducidas.
c) Ahorro de agua:
En regiones donde el agua es un recurso limitado, la producción de FVH representa una alternativa sostenible, ya que se pueden obtener 3.6 kg de forraje fresco utilizando únicamente 14.4 litros de agua.
d) Calidad en el forraje:
Presenta altos niveles de fibra, valores medios de proteína y energía, muy bajos contenidos de lignina y celulosa, lo que se traduce en un forraje de alto valor nutricional.
A lo anterior se suma su elevado contenido de minerales como hierro, calcio y fósforo, una alta concentración de carotenoides y vitaminas A y E. Además, el FVH destaca por su excelente digestibilidad y palatabilidad, favoreciendo una mejor aceptación y aprovechamiento por parte de los animales.
Su calidad nutricional es alta, al grado que un kilogramo de FVH puede sustituir hasta 3.4 kg de alfalfa en la dieta animal.
f) Inocuidad en la producción:
Es posible obtener un forraje limpio, libre de plagas y enfermedades, siempre que se mantenga un control adecuado de las condiciones ambientales y la nutrición. Además, la producción de FVH evita el consumo de malezas que podrían afectar el metabolismo y reducir el aprovechamiento de nutrientes por parte del ganado.
Enfermedades en el Forraje Verde Hidropónico
El forraje verde hidropónico es un cultivo muy susceptible a enfermedades causadas por hongos, algunos de los cuales producen compuestos tóxicos llamados micotoxinas, que representan un riesgo tanto para los animales como para las personas.
Los principales géneros de hongos responsables de este problema son Aspergillus, Fusarium y Penicillium, entre muchos otros.
Por lo tanto, las enfermedades causadas por este grupo de hongos son una de las principales razones de la disminución en el rendimiento del FVH, ya que provocan pudrición de la semilla tanto antes como después de la fase de germinación.
La pudrición previa a la germinación se manifiesta con el ablandamiento de la semilla, lo que impide la emergencia de la radícula. En cambio, cuando ocurre después de la germinación, el patógeno invade igualmente la semilla, raíz y los tallos, ocasionando la caída de la planta y finalmente, su muerte.
Principales enfermedades en el Forraje Verde Hidropónico
a) Aspergillus
El aspergillus es un hongo que afecta a muchos productos alimenticios, generando compuestos altamente tóxicos para el humano como para el ganado.
Para desarrollarse necesita de una temperatura mínima de entre 10 a 12 °C y la óptima es de 25°C.
El hongo presenta una apariencia polvorienta en varios tonos, que van del verde grisáceo, verde o marrón amarillento al verde oliva.
La infección del hongo puede ocurrir sobre semillas dañadas por el ataque de alguna plaga o aquellas que sufrieron daño mecánico durante su manipulación.
Inhibe la germinación, genera un calentamiento, forma moho, apelmaza y finalmente pudre la semilla.
b) Fusarium
Se desarrolla en temperaturas entre 6 y 40 °C, siendo la óptima entre 18 y 30°C y necesita de una humedad ambiental del 90%.
Las colonias van de rosa a blanco, siendo más común el color purpura y este color en tonos más oscuros.
Se puede identificar por marchitez sobre un lado de la planta, amarillamiento localizado de las hojas por alteraciones que genera en el crecimiento.
Se diferencia de otras enfermedades vasculares (conductos por donde circula el agua y los nutrientes) por presentar una coloración blanquecina, amarillenta o marrón sobre los haces vasculares y como deshilachan los tejidos sin dañar la medula.
c) Penicillium
Es un hongo que se desarrolla sobre materias primas o alimentos ya elaborados, tanto de origen vegetal como animal. Puede infectar los granos antes de la cosecha o bien presentarse durante el almacenamiento, cuando las esporas presentes en los depósitos encuentran las condiciones adecuadas de temperatura y humedad para su desarrollo.
Las colonias alcanzan un diámetro de 35 a 60 mm a los 10 días de desarrollo.
Presenta una apariencia aterciopelada o algodonosa y con aspecto compacto por la gran cantidad de esporas asexuales producidas, los cuales generan una especie de exudado claro y brillante.
Las pudriciones provocadas por este hongo son de color azul o verde.
Principales causas de las enfermedades en el Forraje Verde Hidropónico
Para lograr una producción exitosa de forraje verde hidropónico es importante mantener un control adecuado de las condiciones ambientales y del material de siembra, ya que estos factores determinan la sanidad y la calidad del forraje .
a) La semilla
Las semillas que se encuentran rotas, dañadas o con síntomas visibles de enfermedades y que son utilizadas en la producción de forraje verde hidropónico constituyen un factor de riesgo importante para la aparición y propagación dentro del sistema de toda clase de problemas sanitarios.
Cuando una semilla presenta fisuras o daño en su capa protectora, se facilita la entrada de patógenos, especialmente hongos y bacterias. Bajo estas condiciones, las semillas tienden a fermentarse y descomponerse, lo que incrementa la humedad y genera materia orgánica en descomposición, creando un ambiente ideal para el desarrollo de microorganismos perjudiciales.
Por esta razón, es muy importante utilizar semilla de buena calidad y eliminar aquellas que estén dañadas, quebradas o con signos de deterioro, a fin de prevenir infecciones y garantizar un desarrollo uniforme y saludable.
b) Ventilación
La falta de una adecuada circulación de aire en el área de producción incrementa el riesgo de aparición de enfermedades, por lo que resulta fundamental instalar un sistema de ventilación o bien que las ventanas del invernadero sean amplias para mantener la humedad ambiental dentro de los niveles óptimos.
Es necesario tener precaución en el uso de ventiladores y extractores, ya que un exceso de aire puede desecar el ambiente, provocando la deshidratación del FVH y una disminución en el rendimiento.
El uso de un termohigrómetro es indispensable, ya que permite monitorear la temperatura y la humedad relativa, ayudando a mantener condiciones adecuadas para la producción y reduciendo el riesgo de enfermedades y otros problemas asociados a un manejo inadecuado del ambiente.
c) Temperatura
El rango de temperatura óptimo para la producción de forraje verde hidropónico se encuentra entre 18 y 28 °C, este valor puede variar según la especie de semilla utilizada.
Por ejemplo, las semillas de avena, trigo y cebada, propias de climas templados o frescos, requieren temperaturas más bajas para su germinación y desarrollo, generalmente entre 18 y 21 °C. En contraste, el maíz demanda temperaturas más elevadas, dentro de un rango de 22 a 28 °C, para alcanzar un crecimiento óptimo.
Si bien las temperaturas altas favorecen el desarrollo del cultivo, cuando se combinan con humedades relativas elevadas (condiciones propias del sistema de FVH), aumenta significativamente el riesgo de aparición de enfermedades fúngicas y bacterianas, por lo que es fundamental mantener un control ambiental adecuado.
d) Humedad ambiental
La humedad relativa debe mantenerse por encima del 70% para favorecer la producción de forraje verde hidropónico siendo la ideal una humedad del 85%. Sin embargo, no debe superar el 90%, ya que niveles tan altos propician el desarrollo de problemas fitosanitarios, principalmente de origen fúngico.
En estos casos, es necesario utilizar sistemas de ventilación y extractores que permitan regular la humedad y mantener un ambiente adecuado para el crecimiento del forraje.
Productos utilizados para el control de enfermedades en el Forraje Verde Hidropónico
El sorbato de potasio, el benzoato de sodio y ácido sórbico, son conservadores de alimentos y bebidas muy utilizados, ya que impiden el crecimiento de hongos, levaduras y algunas bacterias, ayudando a prolongar la vida útil de toda clase de alimentos.
Por su parte, el quitosan es un conservador natural que prolonga la vida útil de frutas, verduras y productos horneados, al impedir el desarrollo de hongos y bacterias. Es valorado por ser biodegradable, no tóxico y compatible con otros aditivos alimentarios.
Todos son productos aprobados por la FDA y la FAO, considerándolos seguros y que además no alteran el sabor, aroma y la apariencia de los alimentos, por lo tanto, pueden ser utilizados en la producción de forraje verde hidropónico.
Por último, la cal es un producto utilizado de forma cotidiana en la agricultura para el tratamiento de enfermedades y plagas, además de ayudar a mantener condiciones sanitarias en establos e invernaderos.
Sorbato de potasio
Se utiliza como conservador en alimentos y bebidas para inhibir el desarrollo de hongos y levaduras. Es soluble en agua, tiene un sabor muy ligero y es considerado un conservador seguro. Su uso ayuda a prolongar la vida útil de los productos sin alterar significativamente sus características.
Recomendaciones de uso en la producción de FVH
Puede usarse durante el proceso de imbibición, donde la semilla se sumerge en agua por varias horas para que se hidrate y se hinche, esto favorece una germinación rápida y uniforme. Este producto brinda protección a la semilla desde las primeras etapas de la producción.
Además puede ser incorporado en el agua de riego y ser utilizado durante todo el ciclo de producción.
Dosis
2.5 gramos por litro de agua.
Benzoato de sodio
Es un conservador ampliamente utilizado ya que impide el desarrollo de levaduras, mohos y en menor medida bacterias, por lo que se emplea en bebidas, salsas y alimentos ácidos.
Recomendaciones de uso en la producción de FVH
Al igual que el producto anterior, puede aplicarse durante el proceso de imbibición como en los riegos posteriores, asegurando protección y un mejor desarrollo.
Dosis
1 gramo por litro de agua.
Ácido sórbico
Es un conservador utilizado en la industria alimentaria. Impide el crecimiento de hongos, levaduras y algunas bacterias, ayudando a prolongar la vida útil de alimentos sin alterar su sabor ni apariencia.
Recomendaciones de uso en la producción de FVH
Puede aplicarse durante el proceso de imbibición como los conservadores anteriores, asegurando protección y un mejor desarrollo del forraje.
Dosis
1 gramo por litro de agua.
Quitosan
Es un biopolímero natural que se obtiene a partir de la desacetilación de la quitina, sustancia presente en los caparazones de algunos crustáceos. Se caracteriza por ser biodegradable, no tóxico y con propiedades antimicrobianas.
Recomendaciones de uso en la producción de FVH
Puede ser incorporado en el agua de riego y ser utilizado durante todo el ciclo de producción. Aunque es un producto recomendado para el control de enfermedades en FVH, es el que menos eficiencia presenta de todos los anteriores.
Dosis
1 gramo por litro de agua.
Cal apagada
El hidróxido de calcio, conocido como cal apagada o cal hidratada, se utiliza como agente desinfectante en instalaciones agrícolas y pecuarias. Su acción alcalina eleva el pH, eliminando bacterias, hongos y esporas presentes en suelos, corrales, herramientas y semillas.
Además, es económica y segura, ayudando a mantener ambientes limpios y reducir la propagación de enfermedades en cultivos y animales.
Recomendaciones de uso en la producción de FVH
La cal puede ser utilizada, en el proceso de desinfección e imbibición, al igual que durante el riego para prevenir el ataque de hongos.
Dosis
6.25 gramos por litro de agua durante el riego, para remojo y lavado la dosis recomendada es de 50 g/L.
Recomendaciones extra para reducir la incidencia de enfermedades
Se ha visto que los lavados con hipoclorito de sodio (cloro comercial), durante el proceso de preparación de la semilla, brindan una protección contra las enfermedades en el forraje verde de hasta 4 días. Por lo tanto, para el día 3 o 4 pueden ser incorporados al riego todos estos compuestos para protegerlo.
Si la incidencia de las enfermedades es muy frecuente, se recomienda desde el trasplante regar con los productos anteriormente señalados.
Se recomienda regular el pH del agua de riego, ya que productos como el sorbato de potasio, benzoato de sodio y ácido sórbico funcionan de manera más eficiente en medios ácidos.
Si se detectan hongos durante los primeros tres días, para el siguiente ciclo se recomienda reducir el tiempo de imbibición de la semilla. Lo habitual es remojarlas por 24 horas, pero en estos casos se puede disminuir a 12 horas para minimizar el riesgo de infección.
Las instalaciones y charolas para producción de FVH, deben ser lavadas y desinfectadas con cloro comercial, para reducir el riego de enfermedades.
Si te gustó esta Guía, te recomendamos consultar nuestras:
Guías de Cultivo de Plantas: Centro de Información
Preguntas frecuentes sobre el control de enfermedades en el forraje verde hidropónico
Principalmente las causadas por hongos, como pudriciones y el desarrollo de mohos.
El exceso de humedad, la mala ventilación y las altas temperaturas.
Manteniendo una buena higiene, ventilación y un manejo adecuado del riego.
Sí, ayuda a reducir la presencia de patógenos que pueden afectar la germinación y el crecimiento.
Generalmente entre 70 y 85 %, dependiendo de la etapa de desarrollo y del clima.
Sí. La humedad excesiva crea un ambiente propicio para el desarrollo de hongos.
Sí, para evitar que los patógenos permanezcan y afecten la siguiente producción.
Sí. Una ventilación deficiente incrementa la humedad y favorece el crecimiento de hongos.
Inspeccionando diariamente el forraje y buscando manchas, mohos, pudriciones o malos olores.
Sí. El material afectado debe eliminarse para reducir la propagación de la enfermedad.
Sí. Temperaturas elevadas combinadas con alta humedad favorecen el desarrollo de los patógenos.

















