Encalado agrícola: Como corregir la acidez del suelo

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Escrito por: Ing. Ricardo Hernández Villaseñor

Tiempo de lectura: 16 min

Ing. Agrónomo

Qué es el encalado agrícola

El encalado agrícola es una práctica de manejo de suelos que consiste en la aplicación de materiales de origen calcáreo, como carbonato de calcio (cal agrícola) o mezclas que contienen calcio y magnesio, con el objetivo principal de corregir la acidez del suelo. Esta técnica se utiliza ampliamente en la agricultura para mejorar las condiciones químicas del suelo y crear un ambiente más favorable para el desarrollo de las plantas.

Cuando un suelo presenta un pH bajo, pueden generarse problemas como la toxicidad por aluminio, hierro y manganeso, así como una menor disponibilidad de nutrientes esenciales para las plantas. Mediante el encalado, los materiales aplicados reaccionan con los componentes ácidos del suelo, elevando gradualmente el pH y favoreciendo una mayor disponibilidad de nutrientes como fósforo, calcio y magnesio.

Encalado agrícola

Además, contribuye a mejorar la actividad biológica del suelo, estimulando el desarrollo de microorganismos benéficos involucrados en la descomposición de materia orgánica y el reciclaje de nutrientes.

Más allá de corregir la acidez, el encalado agrícola es una herramienta para incrementar la productividad y sostenibilidad de los sistemas. Una aplicación adecuada, basada en análisis de suelo y requerimientos específicos de cada cultivo, permite optimizar la eficiencia de los fertilizantes, promover un mejor crecimiento radicular y favorecer un aprovechamiento más eficiente del agua y los nutrientes disponibles en el suelo.

Importancia del encalado agrícola para la productividad de los cultivos

La importancia del encalado agrícola para la productividad de los cultivos radica en que permite corregir una de las principales limitantes de los suelos ácidos: la baja disponibilidad de nutrientes y la presencia de elementos tóxicos para las plantas. Al elevar el pH del suelo, se crea un ambiente más favorable para el crecimiento radicular, la absorción de agua y nutrientes, y el desarrollo general de los cultivos.

Además, el encalado reduce la toxicidad causada por el aluminio y el manganeso, favorece la disponibilidad de nutrientes como fósforo, calcio y magnesio, y mejora la eficiencia de los fertilizantes aplicados. Esto permite que las plantas aprovechen mejor los recursos disponibles, desarrollen sistemas radiculares más extensos y presenten un crecimiento más vigoroso.

Como resultado, los cultivos suelen mostrar un mejor establecimiento, mayor tolerancia a condiciones adversas y un incremento en el rendimiento y la calidad de la cosecha. Por ello, el encalado agrícola es una práctica de manejo que contribuye a mantener la fertilidad del suelo y a mejorar la rentabilidad y sostenibilidad de la producción agrícola en regiones con problemas de acidez.

Principales objetivos del encalado de suelos

  • Corregir la acidez del suelo, elevando el pH hasta niveles más favorables para el crecimiento de los cultivos.
  • Reducir la toxicidad por aluminio y manganeso, elementos que pueden alcanzar concentraciones perjudiciales en suelos ácidos.
  • Incrementar la disponibilidad de nutrientes, especialmente fósforo, calcio y magnesio, mejorando su aprovechamiento por las plantas.
  • Aportar calcio y magnesio al suelo, cuando se utilizan materiales encalantes que contienen estos elementos.
  • Favorecer el desarrollo radicular, permitiendo una mayor exploración del suelo y una mejor absorción de agua y nutrientes.
  • Mejorar la eficiencia de los fertilizantes, al reducir pérdidas y aumentar la disponibilidad de los nutrientes aplicados.
  • Estimular la actividad biológica del suelo, favoreciendo el desarrollo de microorganismos que participan en la descomposición de materia orgánica.
  • Mejorar las condiciones químicas del suelo, promoviendo un ambiente más adecuado para el crecimiento y la productividad.
  • Incrementar el rendimiento y la calidad de las cosechas, al reducir las limitantes asociadas a la acidez del suelo.

Rangos de pH óptimos para los cultivos

En agricultura, especialmente en cultivos establecidos en suelo, el pH es una medida que indica el grado de acidez o alcalinidad del suelo. Se expresa en una escala de 0 a 14, donde los valores inferiores a 7 corresponden a condiciones ácidas, los valores superiores a 7 indican alcalinidad y el valor 7 se considera neutro.

El pH influye directamente en la disponibilidad y solubilidad de los nutrientes, así como en la actividad de los microorganismos del suelo, factores que repercuten en el crecimiento, desarrollo y productividad de los cultivos.

Análisis de laboratorio para encalado agrícola

Se considera que el rango de pH óptimo para la mayoría de los cultivos se encuentra entre 6.0 y 7.5, ya que dentro de estos valores la disponibilidad de nutrientes suele ser más favorable para el crecimiento y desarrollo de las plantas. Sin embargo, algunas especies pueden adaptarse e incluso desarrollarse mejor en condiciones de mayor acidez o alcalinidad.

A continuación, te presentamos algunos de los cultivos de mayor importancia comercial y los rangos de pH recomendados para su producción:

Hortalizas más comunes

Cultivo
Rango de pH recomendado
Jitomate, chile y pimiento
5.5 – 7.5
Melón y sandia
6.0 – 7.0
Pepino
5.5 – 7.0
Lechuga
6.0 – 7.0
Brócoli
6.0 – 7.0
Coliflor
6.0 – 7.5
Cebolla
6.0 – 7.0
Zanahoria
5.8 – 7.0
Papa
5.0 – 6.0

Frutales más comunes

Cultivo
Rango de pH recomendado
Fresa
5.5 – 6.5
Arándano
4.5 – 5.5
Aguacate
5.5 – 7.0
Mango
5.5 – 7.5
Cítricos
6.0 – 7.5
Manzano
5.8 – 7.0
Durazno
6.0 – 7.0
Vid
5.5 – 7.5
Olivo
6.5 – 8.0

Forrajes y granos más comunes

Cultivo
Rango de pH recomendado
Maíz
5.8 – 7.0
Frijol
6.0 – 7.5
Trigo
6.0 – 7.5
Sorgo
5.5 – 7.5
Soya
6.0 – 7.0
Alfalfa
6.5 – 7.5
Avena
5.5 – 7.0

Principales errores en el encalado agrícola

El encalado agrícola es una práctica muy efectiva para corregir la acidez del suelo, pero sus beneficios pueden verse limitados cuando no se realiza adecuadamente. Algunos de los errores más frecuentes son los siguientes:

Aplicar cal sin realizar un análisis de suelo:

Uno de los errores más comunes es determinar la dosis de cal de manera empírica. Sin un análisis de suelo es difícil conocer el pH, la saturación de aluminio y el requerimiento real de encalado, lo que puede llevar aplicaciones insuficientes o excesivas.

Utilizar una dosis incorrecta:

Aplicar menos cal de la necesaria puede no corregir la acidez de forma efectiva, mientras que una dosis alta puede incrementar demasiado el pH y reducir la disponibilidad de algunos micronutrientes, como hierro, zinc y manganeso.

Elegir un material encalante inadecuado:

No todos los materiales tienen la misma capacidad para neutralizar la acidez. Ignorar factores como el poder de neutralización, la granulometría o el contenido de calcio y magnesio puede afectar la eficacia del encalado.

No incorporar la cal al suelo:

En sistemas donde la preparación del terreno lo permite, dejar la cal únicamente sobre la superficie puede retrasar su efecto, ya que la corrección de la acidez ocurre principalmente en la zona donde entra en contacto con el suelo.

Aplicar la cal demasiado cerca de la fecha de siembra:

Los materiales encalantes requieren tiempo para reaccionar con el suelo. Cuando se aplican pocos días antes de la siembra, es posible que los cultivos no perciban los beneficios durante las etapas iniciales de crecimiento.

No considerar la profundidad del suelo que se desea corregir:

En ocasiones se calcula la dosis para la capa superficial, pero existen problemas de acidez en capas más profundas que continúan limitando el crecimiento radicular.

No dar seguimiento al pH del suelo:

El encalado agrícola no es una práctica permanente. La acidez puede reaparecer con el tiempo debido a la extracción de nutrientes, el uso de fertilizantes de reacción acida y las lluvias. Por ello, es importante monitorear periódicamente el suelo.

Mezclar incorrectamente la cal con algunos fertilizantes:

La aplicación simultánea de materiales encalantes con fertilizantes amoniacales o fuentes de fósforo puede ocasionar pérdidas de nutrientes o disminuir su disponibilidad si no se manejan adecuadamente.

No considerar la calidad del material encalante:

Materiales con partículas muy gruesas, impurezas o bajo poder de neutralización reaccionan más lentamente y pueden generar resultados menores a los esperados.

Esperar resultados inmediatos:

El encalado agrícola es una práctica de efecto gradual. Dependiendo del material utilizado, las condiciones del suelo y la humedad disponible, los cambios en el pH pueden requerir semanas o incluso varios meses para poder apreciarse.

Causas de la acidificación de los suelos agrícola

La acidificación de los suelos puede llegar a ocurrir como resultado de procesos naturales o bien por la actividad humana. En ambos casos, estos procesos favorecen la disminución gradual del pH del suelo, afectando la disponibilidad de nutrientes y el desarrollo de los cultivos.

Entre las causas más comunes de la acidificación del suelo podemos identificar:

Desplazamiento de aluminio intercambiable

En los suelos ácidos, el aluminio se encuentra retenido en los sitios de intercambio de las partículas del suelo. A medida que aumenta la concentración de hidrógeno (H⁺), estos protones desplazan al aluminio, liberándolo a la solución del suelo.

Una vez en solución, el aluminio puede hidrolizarse y generar más iones H⁺, lo que incrementa la acidez del suelo. Este proceso crea un ciclo que favorece el mantenimiento y la profundización de la acidez, además de incrementar el riesgo de toxicidad para las raíces de los cultivos.

Aplicación de fertilizantes

El uso continuo de fertilizantes nitrogenados, especialmente aquellos que contienen amonio o que se transforman en amonio en el suelo, puede contribuir a su acidificación. Durante el proceso de nitrificación, los microorganismos convierten el amonio en nitrato, liberando iones hidrógeno (H⁺) que aumentan la acidez del suelo. Cuando esta práctica se mantiene durante varios ciclos de cultivo sin medidas correctivas, como el encalado, el pH puede disminuir gradualmente.

Cultivo de leguminosas

El cultivo de leguminosas puede contribuir a la acidificación del suelo debido a su alta demanda y extracción de bases como calcio, magnesio y potasio. Además, durante la fijación biológica de nitrógeno, las raíces liberan iones de hidrógeno al suelo como parte del intercambio con las bacterias simbióticas, lo que incrementa ligeramente la acidez.

Con el tiempo, si no se reponen estos nutrientes mediante fertilización o encalado, el pH del suelo puede disminuir de forma gradual.

Precipitación ácida

La lluvia ácida ocurre cuando contaminantes atmosféricos como óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno reaccionan con el agua en la atmósfera, formando ácidos que llegan al suelo a través de las precipitaciones.

Al depositarse, estos ácidos liberan iones hidrógeno, lo que contribuye directamente a la disminución del pH del suelo. Con el tiempo, este proceso puede acelerar la acidificación, además de favorecer la pérdida de bases como calcio, magnesio y potasio por lixiviación.

Acidificación por toma de nutrientes y exudados radiculares

Las plantas contribuyen a la acidificación del suelo durante la absorción de nutrientes, especialmente cuando toman cationes como calcio, magnesio y potasio. Para mantener el equilibrio de cargas, las raíces liberan iones hidrógeno (H⁺) al suelo, lo que incrementa la acidez.

Además, las raíces pueden liberar exudados radiculares que modifican la química del suelo, favoreciendo la solubilización de algunos nutrientes, pero también contribuyendo a una ligera disminución del pH. Este efecto es más notable en sistemas de alta productividad o con extracción intensa de nutrientes.

Acidificación por la mineralización de la materia orgánica

La mineralización de la materia orgánica es el proceso mediante el cual los microorganismos descomponen residuos vegetales y animales, liberando nutrientes al suelo. Durante este proceso se forman compuestos intermedios y finales que pueden generar iones hidrógeno, contribuyendo a la disminución del pH del suelo.

Además, la descomposición de la materia orgánica produce dióxido de carbono, que al disolverse en el agua del suelo forma ácido carbónico, el cual también aporta a la acidificación. Este proceso es natural y constante, pero puede intensificarse en suelos con alta actividad biológica o cuando hay una incorporación frecuente de residuos orgánicos.

¿Cómo identificar un suelo que necesita encalado agrícola?

  1. Análisis de suelo (pH)

El análisis de suelo es la forma más confiable para saber si se requiere encalado. Con este estudio se mide el pH, que indica qué tan ácido o alcalino es el suelo. Cuando el pH es menor a 5.5 en la mayoría de los cultivos, se considera que el suelo es ácido y puede limitar el crecimiento de las plantas. En estos casos, el encalado agríocola ayuda a elevar el pH y mejorar las condiciones del suelo.

  1. Saturación de aluminio

La saturación de aluminio se refiere a la cantidad de aluminio intercambiable presente en el suelo. Cuando este valor es alto, el aluminio puede volverse tóxico para las raíces, afectando su crecimiento y reduciendo la absorción de agua y nutrientes. Este indicador es muy importante porque permite determinar con mayor precisión la necesidad y la dosis de encalado, más allá del pH.

Suelo rojizos de pH acido se recomienda el encalado agrícola

  1. Síntomas en los cultivos

Algunos cultivos en suelos ácidos pueden mostrar señales como raíces cortas o deformes, crecimiento lento, plantas pequeñas y deficiencias de nutrientes como fósforo, calcio o magnesio. También pueden presentar coloraciones anormales en hojas. Sin embargo, estos síntomas no son exclusivos de la acidez, por lo que solo sirven como una alerta preliminar y no como diagnóstico definitivo.

  1. Historial del terreno y requerimientos del cultivo

Conocer el historial del terreno ayuda a entender cómo se ha manejado el suelo en ciclos anteriores, por ejemplo, si se han aplicado fertilizantes acidificantes o si no se ha realizado encalado agrícola en mucho tiempo. Además, cada cultivo tiene diferentes niveles de tolerancia a la acidez y algunos son más sensibles y requieren suelos con pH más alto, por lo que este factor es clave para decidir si es necesario encalar y en qué cantidad.

Fuentes de encalado para suelos agrícolas

No todos los materiales para el encalado tienen el mismo comportamiento ni la misma eficiencia, por lo que su elección depende de factores como su composición, velocidad de reacción, aporte de nutrientes y condiciones del suelo.

A continuación, te presentamos un cuadro comparativo, esta información permite comprender las diferencias entre cada producto y facilita la toma de decisiones para un manejo más adecuado y eficiente del suelo agrícola.

Material
Composición
Reacción con el suelo
Ventaja
Desventaja
Precauciones de manejo
Cuando se recomienda
Diferencia clave
Óxido de calcio (Cal viva)
CaO
Reacciona muy rápido con el agua del suelo formando Ca(OH)2, liberando calor
Alta capacidad de neutralización, acción rápida
Muy agresiva, puede quemar raíces y microorganismos si se aplica mal
Evitar contacto directo semillas y raíces, requiere manejo cuidadoso
Correcciones rápidas de acidez severa antes de la siembra
Es la más reactiva y peligrosa de todas
Hidróxido de calcio (Cal apagada o hidratada)
Ca(OH)2
Reacción rápida y directa elevando el pH
Acción rápida, más manejable que la cal viva
Menor efecto residual que carbonatos
Usar con cuidado en dosis altas, evitar aplicación directa a cultivos jóvenes
Corrección rápida del pH en suelos ácidos
Menos agresiva que la CaO, aun así de reacción rápida
Cal agrícola (calcita)
CaCO3
Reacción lenta mediante disolución y neutralización gradual de H+
Segura, económica y efectos duradero
Acción lenta requiere humedad y tiempo
Aplicar e incorporar antes de la siembra si es posible
Corrección preventiva o mantenimiento del pH
La más utilizada por su seguridad y estabilidad
Dolomita
CaMg(CO2)2
Reacción lenta similar a la calcita
Aporta calcio y magnesio, mejor fertilidad
Menos reactividad si esta poco molida
Utilizar la que sea de partícula fina para mayor eficiencia
Suelos con deficiencias de Mg y acidez
Similar a la calcita pero cuenta con magnesio
Magnesita
MgCO3
Reacción lenta, neutraliza acides y libera Mg2+
Alta fuente de magnesio
Menos común, costo mayor y de reacción lenta
Aplicación preventiva a cultivos, necesita de buena humedad en el suelo
Suelos ácidos con deficiencias de magnesio
Enfocada principalmente en aporte de magnesio
Oxido de magnesio
MgO
Reacción rápida al hidratarse, formando Mg(OH)2
Alta capacidad neutralizante y aporte de Mg
Puede ser muy reactiva si no se maneja bien
Evitar contacto directo con raíces jóvenes
Correcciones rápidas con necesidades de magnesio
Más reactiva que carbonatos de Mg

 

Determinación de la dosis de encalado agrícola

La cantidad de cal a aplicar no es fija, depende del pH inicial, textura del suelo, cultivo y análisis de laboratorio (requerimiento de encalado agrícola y saturación de aluminio).

Sin embargo, sí se pueden dar rangos orientativos equivalentes en toneladas por hectárea (ton/ha) para cada tipo de material, considerando su poder de neutralización.

Dosis orientativas de encalado agrícola según el tipo de material:

Material
Dosis aproximada
Observaciones
Óxido de calcio (Cal viva)
0.5 a 2.5 ton/ha
Muy concentrado y reactivo. Se usa en dosis bajas comparado con carbonatos. Puede causar sobre-reacción si se excede
Hidróxido de calcio (Cal apagada o hidratada)
1 a 3 ton/ha
Acción rápida. Algo más manejable que CaO, pero aún potente
Cal agrícola (calcita)
2 a 6 ton/ha
Es la referencia estándar. La dosis depende del grado de acidez del suelo.
Dolomita
2 a 6 ton/ha
Similar a la cal agrícola, pero aporta Mg. Se ajusta igual que CaCO₃
Magnesita
1 a 4 ton/ha
Menos común. Usada cuando se busca corregir acidez y aportar magnesio
Oxido de magnesio
0.5 a 4 ton/ha
Muy reactivo y concentrado en Mg. Dosis bajas pero con alta capacidad neutralizante

 

Factores que pueden alterar la dosis y que haya una necesidad de ajustarla:

  • pH del suelo (más ácido = mayor dosis)
  • Textura (suelos arcillosos requieren más cal que los arenosos)
  • Saturación de aluminio
  • Profundidad a corregir
  • Pureza del material (CCE: capacidad de neutralización)
  • Granulometría (más fino = mayor eficiencia)

Cómo realizar el encalado agrícola en huertos caseros

En los huertos caseros también es común encontrar suelos con un pH ácido, especialmente cuando han recibido aplicaciones frecuentes de fertilizantes, abundante materia orgánica o se encuentran en regiones con alta precipitación. En estos casos, el encalado agrícola puede ser una práctica útil para corregir la acidez y mejorar las condiciones del suelo para el desarrollo de los cultivos.

Sin embargo, antes de aplicar cualquier material encalante, lo más recomendable es realizar un análisis de suelo para conocer el pH y determinar si realmente existe un problema de acidez. Aplicar cal sin un diagnóstico previo puede elevar el pH por encima del nivel adecuado y disminuir la disponibilidad de nutrientes como hierro, zinc, manganeso y fósforo.

Dosis recomendadas para huertos caseros

La cantidad de cal agrícola dependerá principalmente del pH del suelo, su textura y el cultivo que se establecerá. Como referencia general para huertos caseros, pueden utilizarse las siguientes dosis:

Condición del suelo Dosis orientativa de cal agrícola

Suelo ligeramente ácido (pH 6.0 a 6.5)

100 a 200 g/m²
Suelo moderadamente ácido (pH 5.5 a 6.0)

200 a 400 g/m²

*Suelo muy ácido (pH menor a 5.5)

400 a 800 g/m²

*En suelos muy ácidos es preferible realizar dos aplicaciones separadas por varios meses, en lugar de aplicar toda la dosis en una sola ocasión.

Estas cantidades son únicamente una referencia. La dosis definitiva debe calcularse con base en un análisis de suelo, ya que la capacidad de amortiguación varía entre suelos arenosos, francos y arcillosos.

¿Cómo aplicar la cal agrícola?

  1. Retira malezas, piedras y residuos vegetales de la superficie.
  2. Distribuye la cal agrícola de manera uniforme sobre todo el terreno.
  3. Incorpórala en los primeros 15 a 20 cm de suelo utilizando una pala, azadón o rastrillo.
  4. Realiza un riego ligero para favorecer el contacto entre la cal y el suelo.
  5. Espera de 2 a 4 semanas antes de sembrar o trasplantar, permitiendo que la cal comience a reaccionar.

Recomendaciones importantes

  • No apliques cal agrícola si el suelo presenta un pH adecuado para el cultivo.
  • Evita mezclar la cal con fertilizantes nitrogenados amoniacales o con fuentes de fósforo durante la misma aplicación.
  • Utiliza equipo de seguridad como guantes, googles y mascarilla para evitar el contacto con el polvo.
  • Si el huerto recibe aportes frecuentes de composta o fertilizantes, verifica el pH del suelo cada dos o tres años para determinar si es necesario repetir el encalado.

Realizar el encalado únicamente cuando el suelo lo requiera ayudará a mantener un pH adecuado, mejorar la disponibilidad de nutrientes y favorecer un mejor desarrollo de las hortalizas y demás cultivos del huerto.

Cuándo se recomienda utilizar cada fuente para encalado agrícola

Aunque todos los materiales encalantes tienen el objetivo de corregir la acidez del suelo, presentan diferencias en su composición, velocidad de reacción, facilidad de manejo y aporte de nutrientes. Estas características determinan el momento más adecuado para su aplicación, el tiempo necesario para observar resultados y la frecuencia con la que deben utilizarse.

Cal agrícola de dolomita o calcita

A continuación, te presentamos una comparación de las principales fuentes empleadas en el encalado agrícola.

Material
Incorporación al suelo
Puede aplicarse con el cultivo presente
Tiempo aproximado de reacción
Frecuencia de aplicación
Óxido de calcio (Cal viva)
Sí, indispensable incorporarla antes de la siembra
No se recomienda. Su alta reactividad puede causar daño a las raíces y tejidos vegetales
Días a pocas semanas
Generalmente cada 3 a 5 años, según el análisis de suelo
Hidróxido de calcio (Cal apagada o hidratada)
Sí, preferentemente incorporarla antes de la siembra
Solo con mucha precaución y evitando el contacto directo con la planta
Una a cuatro semanas
Cada 2 a 5 años, según las condiciones del suelo
Cal agrícola (calcita)
Idealmente incorporada en la capa arable, aunque puede aplicarse superficialmente
Sí, es el material más seguro para aplicaciones en cultivos establecidos, especialmente en perennes y pastizales
Entre 2 y 6 meses para observar cambios importantes, el efecto completo puede tardar más
Cada 2 a 4 año o según el monitoreo del  pH suelo
Dolomita
Preferentemente incorporada para mejorar su contacto con el suelo
Sí, puede aplicarse en cultivos establecidos
Similar a la cal agrícola
Cada 2 a 4 año, dependiendo de la acidez y del nivel de magnesio
Magnesita
Se recomienda incorporar al suelo
Puede aplicarse superficialmente en cultivos establecidos. Aunque su efecto será más lento
De 3 a 6 meses o más
Cada 2 a 5 años, según las necesidades de magnesio y el pH
Oxido de magnesio
Se recomienda incorporar antes de la siembra
No suele recomendarse en contacto directo con cultivos por su elevada reactividad
Semanas a pocos meses
Cada 3 a 5 años según el análisis de suelo

 

Técnicas de aplicación e incorporación de la cal agrícola

  1. Aplicación al voleo: Consiste en distribuir la cal uniformemente sobre toda la superficie del terreno.

Puede realizarse de forma manual o mecanizada.

Es el método más utilizado en agricultura extensiva.

Generalmente se complementa con una labor de incorporación al suelo.

Ventaja: Permite una distribución uniforme en grandes superficies.

  1. Incorporación mecánica: Después de aplicar la cal al voleo, se mezcla con el suelo mediante implementos agrícolas.

Arado: Incorpora la cal a mayor profundidad (15 a 30 cm).

Rastra: Mezcla la cal en los primeros centímetros del suelo (5 a 15 cm).

Rotocultor: Proporciona una mezcla más homogénea en cultivos intensivos y horticultura.

Ventaja: Acelera la reacción de la cal al aumentar el contacto con el suelo.

  1. Aplicación manual: La distribución se realiza con pala, cubeta o equipos manuales.

Común en huertos, jardines, viveros y pequeñas parcelas.

Puede complementarse con una incorporación mediante azadón o cultivadora manual.

Ventaja: Bajo costo y adecuada para superficies pequeñas.

Encalado agrícola con tractor

  1. Aplicación localizada o en banda: La cal se coloca únicamente en la zona donde se desarrollarán las raíces o en las líneas de cultivo.

Menos frecuente que la aplicación al voleo.

Se utiliza cuando se busca reducir costos o tratar áreas específicas.

Ventaja: Requiere menor cantidad de material.

  1. Aplicación superficial sin incorporación: La cal se distribuye sobre la superficie del suelo sin realizar labores mecánicas posteriores.

Muy común en praderas, pastizales, frutales y sistemas de labranza de conservación.

La incorporación ocurre gradualmente por efecto de la lluvia, riego y actividad biológica.

Ventaja: Evita remover el suelo.

Desventaja: La corrección de la acidez es más lenta y se concentra inicialmente en la capa superficial.

¿Por qué es importante basarse en un análisis de suelo para determinar la dosis del encalado agrícola?

El análisis de suelo es la herramienta más confiable para determinar la necesidad y la dosis adecuada de encalado, ya que permite conocer las características químicas del suelo que influyen en su acidez. Aplicar cal sin contar con esta información puede conducir a correcciones insuficientes o excesivas, afectando la disponibilidad de nutrientes y el rendimiento de los cultivos.

Además del pH, el análisis proporciona información sobre parámetros como la saturación de aluminio, la acidez intercambiable, la capacidad de intercambio catiónico (CIC) y en algunos casos, la capacidad amortiguadora del suelo. Estos factores determinan la cantidad de material encalante necesaria para alcanzar el pH deseado y corregir eficazmente las limitantes asociadas a la acidez.

Otro aspecto importante es que no todos los suelos responden de la misma manera al encalado. Por ejemplo, un suelo arcilloso generalmente requiere una mayor cantidad de cal que un suelo arenoso para lograr el mismo cambio de pH. El análisis permite considerar estas diferencias y ajustar la recomendación de acuerdo con las condiciones específicas del terreno.

Finalmente, basarse en un análisis de suelo ayuda a optimizar los costos de producción, evitar aplicaciones innecesarias y maximizar los beneficios del encalado. De esta manera, se mejora la eficiencia de los fertilizantes, la disponibilidad de nutrientes y el desarrollo de los cultivos, contribuyendo a una producción agrícola más rentable y sostenible.

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