Propagación por acodo: Qué es, tipos y cómo realizarlo

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Escrito por: Ing. Ricardo Hernández Villaseñor
Tiempo de lectura de 10 minutos

Ing. Agrónomo

Qué es la propagación por acodo

La  propagación por acodo es un método de propagación vegetativa utilizado para obtener nuevas plantas a partir de ramas o tallos que aún permanecen unidos a la planta madre durante el proceso de enraizamiento.

Este método consiste en estimular la formación de raíces en una parte del tallo mediante heridas, dobleces o cubriéndola con un sustrato húmedo, permitiendo que la nueva planta continúe recibiendo agua y nutrientes mientras desarrolla su propio sistema radicular. Gracias a esto, los acodos suelen presentar un alto porcentaje de éxito en comparación con otros métodos de propagación.

Este tipo de propagación es ampliamente utilizado en jardinería, fruticultura y producción ornamental, especialmente en especies que son difíciles de multiplicar mediante esquejes o semillas.

Acodo aéreo

Una de sus principales ventajas es que las nuevas plantas conservan las mismas características genéticas de la planta madre, como el tipo de flor, color, tamaño o calidad del fruto. Además, existen diferentes tipos de acodos, como el simple, aéreo y serpenteado, los cuales pueden adaptarse a distintos tipos de plantas y condiciones de cultivo.

Ventaja de la propagación por acodo

Alto porcentaje de éxito:

Al permanecer unido a la planta madre durante el proceso de enraizamiento, continúa recibiendo agua y nutrientes, lo que aumenta considerablemente las probabilidades de “amarre”.

Conserva las características genéticas de la planta madre:

Las nuevas plantas obtenidas mantienen las mismas características genéticas, como tamaño, color de flor, calidad de fruto y vigor.

Ideal para especies difíciles de propagar:

Es una técnica muy útil en plantas que presentan baja capacidad de enraizamiento mediante esquejes o semillas.

Menor estrés para la nueva planta:

A diferencia de otros métodos, permite que la planta desarrolle raíces antes de separarse, reduciendo el impacto del trasplante.

Método sencillo y accesible:

No requiere herramientas complejas ni infraestructura especializada, por lo que puede realizarse fácilmente en jardines, viveros o huertos caseros.

Limón persa

Desventajas de la propagación por acodo

Proceso más lento:

La formación de raíces puede tardar varias semanas o incluso meses, dependiendo de la especie y las condiciones ambientales.

Menor cantidad de plantas obtenidas:

A diferencia de los esquejes, el acodo no permite producir grandes cantidades de plantas en poco tiempo.

Requiere mayor espacio:

Debido a que las ramas permanecen unidas a la planta madre, se necesita suficiente espacio para realizar y mantener los acodos.

Puede debilitar la planta madre:

Si se realizan demasiados acodos al mismo tiempo, la planta puede presentar menor vigor debido al gasto de energía y nutrientes.

No todas las especies responden igual:

Algunas plantas presentan un enraizamiento lento o poco eficiente mediante este método de propagación.

Diferencias entre propagación por acodo y otros métodos de multiplicación de plantas

Método de propagación ¿Cómo se realiza? Característica principal Ventaja Desventaja
Acodo Se induce el enraizamiento de una rama mientras continua unida a la planta madre La rama sigue recibiendo agua y nutrientes durante el desarrollo de raíces

 

Alto porcentaje de prendimiento y menor estrés para la planta Proceso lento y menor obtención de plantas
Esqueje Se corta una parte del tallo, hoja o raíz y se coloca en un sustrato para que emita raíces Se separa por completo la parte de la planta madre utilizada Técnica rápida, sencilla y permite obtener muchas plantas Hay un mayor riego de deshidratación y perdida del esqueje
Injerto Se une una parte de la planta sobre otra planta compatible Combina las características de dos plantas Permite mejora la resistencia, producción y calidad de la cosecha Se necesita de un mayor conocimiento técnico y compatibilidad entre plantas

 

Errores más comunes en la propagación por acodo

1. Seleccionar ramas débiles o enfermas:

Utilizar tallos con poco vigor, dañados o afectados por plagas y enfermedades, reduce la probabilidad de enraizamiento.

2. Realizar heridas profundas:

Un corte excesivo puede dañar la rama, llegando a provocar su deshidratación o muerte antes de formar raíces.

3. No proporcionar suficiente humedad:

La falta de humedad en el sustrato puede impedir el desarrollo de raíces y provocar el secado de la zona del acodo.

4. Exceso de humedad:

Aunque la humedad es importante, el exceso puede favorecer pudriciones y la aparición de hongos.

Propagación por acodo

5. Utilizar sustratos poco aireados:

Sustratos muy compactos dificultan la oxigenación y el desarrollo adecuado de nuevas raíces.

6. Separar el acodo antes de tiempo:

Cortar la nueva planta antes de que tenga suficientes raíces puede ocasionar estrés y baja supervivencia.

7. No sujetar correctamente la rama:

En acodos simples o serpenteados, una mala fijación puede provocar movimiento y dificultar el enraizamiento.

8. No desinfectar las herramientas:

Usar tijeras o navajas contaminadas puede introducir enfermedades en la zona de corte.

9. Realizarlo en una época inadecuada:

Temperaturas extremas o periodos de baja actividad vegetativa pueden reducir el éxito del proceso.

10. Exposición excesiva al sol o al viento:

Condiciones ambientales muy agresivas pueden deshidratar rápidamente el acodo y afectar la formación de raíces.

Propagación por acodo: Tipos y técnica

Propagación por acodo simple

Es un método que consiste en inducir la formación de raíces en una rama flexible mientras esta permanece unida a la planta madre. Para realizarlo, una parte del tallo se dobla y se entierra parcialmente en el suelo, dejando el extremo libre y expuesto al exterior. En la sección cubierta con tierra se estimula el desarrollo de raíces, mientras la rama continúa recibiendo agua y nutrientes de la planta original.

Este tipo de acodo es uno de los más sencillos y utilizados en jardinería, especialmente en plantas con ramas largas y flexibles. Una vez que la rama desarrolla un sistema radicular suficiente, puede separarse de la planta madre y trasplantarse como una planta independiente. El acodo simple suele emplearse en especies ornamentales, arbustos y algunas plantas trepadoras debido a su alta efectividad y facilidad de realización.

Propagación por acodo simple

Cómo se realiza el acodo simple

1. Selecciona una rama sana, flexible y de buen vigor que pueda doblarse fácilmente hasta el suelo.

2. Elige una sección de la rama que quedará en contacto con la tierra y realiza un pequeño raspado o herida superficial para estimular la formación de raíces.

3. Dobla cuidadosamente la rama hacia el suelo y entierra la parte lesionada en un sustrato húmedo, dejando libre la punta de la rama.

4. Sujeta la rama con ayuda de una piedra, gancho, alambre o estaca para evitar que se levante o se mueva.

5. Mantén el sustrato ligeramente húmedo durante todo el proceso para favorecer el desarrollo de raíces.

6. Después de varias semanas, verifica la formación de raíces en la parte enterrada.

7. Cuando el nuevo sistema radicular esté bien desarrollado, corta la rama de la planta madre y trasplántala a su lugar definitivo.

Plantas recomendadas

Está recomendado principalmente para plantas que presentan ramas largas, flexibles y de fácil manipulación, ya que estas pueden doblarse hasta el suelo sin romperse. Es una técnica muy utilizada en arbustos ornamentales, plantas trepadoras y algunas especies frutales que tienen buena capacidad para generar raíces.

Entre las plantas donde comúnmente se utiliza el acodo simple se encuentran el jazmín, buganvilia, rosal, hortensia, romero, ficus trepadores, madreselva, zarzamora y algunas variedades de vid. También llega a utilizarse en especies que presentan dificultades para propagarse mediante esquejes, debido a que el acodo ofrece un mayor porcentaje de éxito al mantener la rama unida a la planta madre durante el enraizamiento.

Propagación por acodo aéreo

En el acodo aéreo se realiza una herida o anillado en una sección del tallo y posteriormente se cubre con un sustrato húmedo, como peat moss o fibra de coco, el cual se envuelve con plástico para conservar la humedad y favorecer el enraizamiento.

Este método se utiliza principalmente en plantas con tallos rígidos o leñosos que no pueden doblarse fácilmente hacia el suelo. El acodo aéreo es muy común en especies ornamentales, frutales y plantas de interior, ya que permite obtener nuevas plantas con un alto porcentaje de éxito y conservando las mismas características de la planta madre. Una vez que las raíces se desarrollan adecuadamente, la rama se corta por debajo del área enraizada y se trasplanta como una nueva planta independiente.

Propagación por acodo aéreo

Cómo se realiza el acodo aéreo

1. Se tiene que elegir una rama sana, vigorosa y de preferencia semi leñosa o leñosa.

2. Elige una sección de la rama y realiza un anillado, retirando cuidadosamente un pequeño segmento de corteza de aproximadamente 2 a 5 cm de ancho.

3. Raspa ligeramente la zona expuesta para eliminar restos de cambium y favorecer la formación de raíces.

4. Humedece el peat moss, fibra de coco o algún sustrato ligero y colócalo alrededor del área que se raspo.

5. Envuelve el sustrato con plástico para conservar la humedad y asegúralo firmemente con cinta, una cuerda o bien unos cinchos, esto por ambos extremos.

6. Mantén el acodo con buena humedad durante todo el proceso, evitando que el sustrato se seque completamente.

7. Después de algunas semanas, verifica el desarrollo de raíces a través del plástico transparente.

8. Cuando exista suficiente formación de raíces, corta la rama por debajo del acodo.

9. Finalmente, trasplanta la nueva planta a una maceta o directamente al suelo y riega frecuentemente para ayudarla en su proceso de establecimiento.

Plantas recomendadas

Entre las plantas donde comúnmente se utiliza esta técnica se encuentran el ficus, buganvilia, magnolia, higuera, limón, naranja, aguacate, jazmín, croto, schefflera y diversas plantas de interior. Asimismo, suele emplearse en árboles y arbustos que son difíciles de propagar mediante esquejes.

Propagación por acodo serpenteado

El acodo serpenteado, consiste en enterrar de manera alternada varias secciones de una misma rama, dejando otras partes expuestas al exterior. Cada sección cubierta con sustrato puede desarrollar raíces y brotes nuevos, permitiendo obtener varias plantas a partir de un solo tallo.

Este tipo de acodo se utiliza en especies con crecimiento flexible y rastrero, ya que sus ramas pueden doblarse fácilmente sobre el suelo sin dañarse. Es común en plantas ornamentales y trepadoras como jazmín, hiedra, glicina y algunas variedades de vid, debido a que permite multiplicar varias plantas al mismo tiempo con un alto porcentaje de éxito.

Acodo serpenteado

Como se realiza el acodo serpenteado

1. Selecciona una rama larga, sana y flexible que pueda extenderse fácilmente sobre el suelo.

2. Prepara varias pequeñas áreas con sustrato húmedo a lo largo del recorrido donde se colocará la rama.

3. En cada sección de la rama que será enterrada, realiza un pequeño raspado o herida superficial para estimular la formación de raíces.

4. Coloca alternadamente partes de la rama dentro del sustrato y deja otras secciones expuestas al exterior, formando un patrón similar a una serpiente.

5. Sujeta las partes enterradas con piedras, ganchos, alambre o estacas para evitar que la rama se mueva.

6. Conserva el sustrato húmedo durante todo el proceso para favorecer el desarrollo de raíces.

7. Después de varias semanas, verifica la formación de raíces en cada una de las secciones enterradas.

8. Cuando las nuevas raíces estén bien desarrolladas, corta cada sección enraizada para obtener varias plantas independientes.

9. Finalmente, trasplanta las nuevas plantas a macetas o a su lugar definitivo.

Plantas recomendadas

Entre las plantas donde comúnmente se utiliza esta técnica se encuentran el jazmín, hiedra, glicina, buganvilia, madreselva, pasiflora, filodendro trepador y algunas variedades de vid. También puede emplearse en ciertas plantas ornamentales y enredaderas que presentan buena capacidad de enraizamiento en los tallos, permitiendo obtener varias plantas nuevas a partir de una sola rama.

Propagación por acodo de punta

El acodo de punta es una técnica de propagación vegetativa en la que únicamente la parte final o punta de una rama flexible se introduce en el suelo o en un sustrato húmedo para estimular la formación de raíces. A medida que la punta enterrada desarrolla raíces y nuevos brotes, se forma una nueva planta que posteriormente puede separarse de la planta madre.

Este tipo de acodo se utiliza principalmente en plantas de crecimiento flexible y arqueado, especialmente en algunas especies trepadoras y arbustivas. El acodo de punta es un método sencillo y de alta efectividad, ya que la rama continúa recibiendo agua y nutrientes de la planta madre mientras desarrolla su propio sistema radicular.

Acodo de punta

Como se realiza el acodo de punta

1. Selecciona una rama sana, flexible y con buen vigor, preferentemente de crecimiento largo y arqueado.

2. Prepara una pequeña zona con sustrato húmedo cerca de la planta madre.

3. Dobla cuidadosamente la punta de la rama hacia el suelo sin llegar a quebrarla.

4. Entierra únicamente la parte final o punta de la rama, dejando una pequeña sección cubierta con sustrato.

5. Sujeta la rama con una piedra o estaca para evitar que se mueva o se salga del sustrato.

6. Mantén la humedad del suelo durante todo el proceso para favorecer el desarrollo de raíces.

7. Después de varias semanas, verifica la formación de raíces y la aparición de nuevos brotes.

8. Cuando la nueva planta tenga un sistema radicular bien desarrollado, corta la conexión con la planta madre.

9. Finalmente, trasplanta la nueva planta a una maceta o a su lugar definitivo.

Plantas recomendadas

El acodo de punta está recomendado principalmente para plantas con tallos largos, flexibles y de crecimiento arqueado, ya que la punta de la rama puede doblarse fácilmente hasta el suelo para desarrollar raíces.

Entre las plantas donde comúnmente se utiliza esta técnica se encuentran la zarzamora, frambuesa, mora, algunas variedades de jazmín y ciertas plantas trepadoras u ornamentales de crecimiento flexible. También es frecuente en especies que producen tallos largos y colgantes, debido a que el acodo de punta permite obtener nuevas plantas de manera.

Propagación por acodo en montículo o cepa

El acodo en montículo o de cepa consiste en estimular la formación de raíces en la base de varios brotes jóvenes que nacen alrededor de una planta madre. Para lograrlo, se acumula tierra o sustrato alrededor de la base de los brotes, formando un pequeño montículo que favorece el desarrollo de raíces en las partes cubiertas.

Este tipo de acodo se utiliza principalmente en arbustos y algunas especies frutales, especialmente aquellas que producen numerosos brotes desde la base. Una vez que los brotes desarrollan raíces suficientes, pueden separarse de la planta madre y trasplantarse como nuevas plantas independientes.

Acodo de cepa o montículo

Como se realiza el acodo de punta

1. Selecciona una planta madre sana y vigorosa que produzca brotes desde la base.

2. Realiza una poda ligera para estimular la emisión de nuevos brotes jóvenes alrededor de la planta.

3. Cuando los brotes hayan alcanzado un tamaño adecuado, acumula tierra o sustrato húmedo alrededor de la base, formando un pequeño montículo que cubra parcialmente los tallos.

4. Mantén el montículo con buena humedad durante todo el proceso para favorecer la formación de raíces.

5. Conforme los brotes continúen creciendo, puede agregarse más sustrato para cubrir una mayor parte de la base de los tallos.

6. Después de varias semanas o meses, verifica el desarrollo de raíces en los brotes cubiertos.

7. Una vez que los brotes presenten un sistema radicular bien formado, sepáralos cuidadosamente de la planta madre.

8. Trasplanta cada nuevo individuo a una maceta o a su lugar definitivo para continuar su desarrollo.

Plantas recomendadas

El acodo en montículo o cepa está recomendado principalmente para plantas arbustivas y especies que producen numerosos brotes desde la base, ya que esto facilita la formación de raíces en varios tallos al mismo tiempo.

Entre las plantas donde comúnmente se utiliza esta técnica se encuentran el rosal, arándano, grosella, membrillo, avellano, manzano y algunos portainjertos frutales. También es frecuente en viveros y producción ornamental, debido a que permite obtener varias plantas nuevas con buenas características de vigor y uniformidad a partir de una sola planta madre.

Cuadro comparativo de la propagación por acodo

Tipo de acodo ¿Cómo se realiza? Tipos de plantas recomendadas Ventaja principal Nivel de dificultad
Simple  

 

Se dobla una rama hacia el suelo y se entierra parcialmente hasta que forme raíz

 

Arbustos, plantas trepadoras y de ramas flexibles Método sencillo y con alto porcentaje de éxito Bajo
Aéreo  

 

Se realiza un anillado sobre la rama, se cubre con un sustrato humedecido y se envuelve con un plástico

 

Árboles, arbustos leñosos y plantas de interior. Ideal para ramas rígidas o difíciles de doblar Medio
Serpenteado  

 

Se entierran varias secciones de una rama de forma alternativa

 

Trepadoras y plantas con crecimiento largo y flexible Permite obtener varias plantas a partir  de una planta Medio
De punta  

La punta de la rama se entierra para estimular el enraizamiento

 

Zarzamora, frambuesa y plantas que se puedan arquear Método rápido y fácil de realizar Bajo
Montículo o cepa  

 

Se acumula tierra alrededor de los brotes jóvenes que nacen desde la base

 

Arbustos y algunos árboles que emitan brotes desde la base Permite obtener varias plantas simultáneamente Medio

Materiales necesarios para la propagación por acodo

Para realizar correctamente un acodo y aumentar las probabilidades de éxito durante el enraizamiento, es importante contar con algunos materiales básicos que faciliten el proceso y ayuden a mantener condiciones adecuadas de humedad, sujeción y sanidad. El uso de herramientas limpias y materiales apropiados favorece el desarrollo de raíces y permite obtener plantas sanas y vigorosas.

Navaja y tijeras

Las navajas y tijeras de poda se utilizan para realizar cortes limpios y precisos en las ramas durante el proceso. Es importante que las herramientas se encuentren bien afiladas y desinfectadas para evitar daños innecesarios en los tejidos y reducir el riesgo de enfermedades o infecciones.

Sustrato

El sustrato es el material que rodeará la zona donde se estimulará el desarrollo de raíces. Debe contar con buena capacidad de retención de humedad y adecuada aireación para favorecer el enraizamiento. Entre los materiales más utilizados se encuentran el peat moss, fibra de coco, perlita o mezclas ligeras para propagación.

Peat moss con perlita para propagación por acodo

Bolsa de plástico

Las bolsas se utiliza principalmente en el acodo aéreo para cubrir el sustrato y conservar la humedad alrededor de la zona donde se formarán las raíces. Además, ayuda a protegerlo de la deshidratación y permite mantener condiciones más estables durante el proceso de enraizamiento.

Cinta o cuerda

La cinta, cuerda o cinchos sirven para sujetar firmemente la bolsa plástica o fijar las ramas al suelo, dependiendo del tipo de acodo que se esté realizando. Su función es mantener el sustrato en contacto con la rama y evitar movimientos que puedan dificultar el desarrollo de raíces.

Hormonas de enraizamiento

Las hormonas de enraizamiento son productos que ayudan a estimular y acelerar la formación de raíces en la zona del acodo. Aunque no siempre son indispensables, su uso puede incrementar el porcentaje de éxito, especialmente en especies difíciles de propagar o de enraizamiento lento. Generalmente se aplican en polvo o líquido sobre la parte lesionada de la rama antes de colocar el sustrato.

Cuidados durante el enraizamiento

Los acodos deben mantenerse en condiciones de temperatura templada para favorecer un adecuado desarrollo de raíces. De manera general, los rangos entre 20 y 30 °C suelen ser los más favorables, ya que estimulan la actividad fisiológica y el proceso de enraizamiento.

Temperaturas demasiado bajas pueden ralentizar la formación de raíces, mientras que el calor excesivo puede provocar deshidratación y estrés en la rama utilizada para el acodo.

En cuanto a la luz, se recomienda mantener los acodos en lugares con buena iluminación, pero evitando la exposición directa e intensa al sol durante largos periodos, especialmente en acodos aéreos. Una iluminación moderada favorece el crecimiento sin provocar un exceso de temperatura o pérdida rápida de humedad.

Respecto a la humedad, es importante mantener el sustrato o material utilizado ligeramente húmedo de manera constante, evitando tanto el exceso como la falta de agua. Una humedad adecuada ayuda a estimular el desarrollo radicular, mientras que ambientes demasiado húmedos pueden favorecer la aparición de hongos y pudriciones.

El momento adecuado para realizar los acodos

La mejor época para realizar acodos suele ser durante la primavera y principios del verano, ya que en estas temporadas las plantas presentan una mayor actividad vegetativa, lo que favorece la formación de raíces y el desarrollo de nuevos brotes. Durante este periodo, la circulación de savia y el crecimiento activo permiten que la rama utilizada en el acodo responda de manera más rápida y eficiente al proceso de enraizamiento.

En algunas especies también puede realizarse a finales del verano o inicios del otoño, siempre que las condiciones ambientales continúen siendo favorables y no existan temperaturas extremas.

Conclusión

Los acodos son una técnica de propagación vegetativa altamente utilizada debido a su efectividad para obtener nuevas plantas conservando las características genéticas de la planta madre. Gracias a que la rama permanece unida durante el proceso de enraizamiento, las probabilidades de éxito suelen ser mayores en comparación con otros métodos de propagación, especialmente en especies difíciles de multiplicar mediante esquejes o semillas.

Además, existen distintos tipos de acodos que pueden adaptarse a diversas especies y condiciones de cultivo, lo que los convierte en una alternativa práctica tanto para jardinería como para producción ornamental y frutícola. Sin embargo, para obtener buenos resultados es importante utilizar materiales adecuados, mantener una correcta humedad y realizar el procedimiento en la época más favorable, favoreciendo así el desarrollo de raíces sanas y vigorosas.

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