Fertilizantes foliares ¿Qué son?

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¿Qué son los fertilizantes foliares?

Los fertilizantes foliares son productos pensados en suministrar nutrientes directamente a la planta a través de las hojas, con el apoyo de una fumigadora. A diferencia de la fertilización al suelo, donde los nutrientes son aprovechados por la raíz, en este caso la planta los absorbe a través de la cutícula y en menor medida por los estomas, esto permite una respuesta más rápida ante deficiencias nutricionales o demandas puntuales del cultivo.

Tractor fertilizando

Este tipo de fertilización se utiliza principalmente como complemento de la nutrición al suelo, ya que no sustituye el aporte total de nutrientes requerido por la planta. Su principal ventaja radica en la eficiencia y rapidez de absorción, especialmente en situaciones donde el suelo limita la disponibilidad de ciertos nutrientes o durante etapas críticas del desarrollo.

Ventajas

Rápida absorción:

Permite corregir deficiencias en menor tiempo en comparación con la fertilización al suelo, generando una respuesta más rápida en la planta.

Útil en suelos con deficientes:

Evita problemas asociados a pH´s inadecuados, salinidad o baja disponibilidad de nutrientes, ya que la absorción se realiza directamente por las hojas.

Alta eficiencia:

Reduce pérdidas por lixiviación, fijación o inmovilización en el suelo, aprovechando mejor los nutrientes aplicados.

Aplicación en etapas críticas del cultivo:

Facilita el suministro de nutrientes en momentos críticos, como floración, cuajado o llenado de frutos.

Complemento de la fertilización radicular:

Permite ajustar y fortalecer el programa nutricional sin sustituir el aporte principal que se realiza vía suelo o solución nutritiva.

Fertilizantes foliares como complemento a la fertilización al suelo

Desventajas 

No sustituyen la fertilización al suelo:

Su aporte nutrimental es limitado, por lo que no pueden cubrir por sí solos las necesidades totales del cultivo.

Riesgo de fitotoxicidad:

Una mala dosificación, condiciones ambientales inadecuadas o formulaciones agresivas pueden causar quemaduras en el follaje.

Efecto temporal:

Los nutrientes aplicados tienen una permanencia limitada, por lo que se requieren aplicaciones repetidas para mantener el efecto.

Limitaciones por las condiciones ambientales:

Factores como temperatura, humedad, radiación solar y viento influyen directamente en la absorción y efectividad.

Cobertura y aplicación críticas:

Una distribución deficiente de la aspersión reduce la eficiencia, ya que no todas las hojas reciben la cantidad adecuada del fertilizante foliar.

¿Cómo funcionan los fertilizantes foliares?

Mecanismo de absorción

La absorción de los fertilizantes foliares ocurre principalmente a través de la cutícula, una capa cerosa que recubre la superficie de las hojas que, aunque actúa como barrera protectora, permite el paso de ciertos nutrientes, especialmente cuando están en formas solubles y en moléculas pequeñas o con formulaciones que facilitan su penetración.

En menor proporción, los nutrientes también pueden ingresar a través de los estomas, que son aberturas naturales involucradas en el intercambio gaseoso. Sin embargo, su contribución es más limitada y variable, ya que su apertura depende de condiciones ambientales como la luz, la temperatura y el estado hídrico de la planta.

Una vez dentro, los nutrientes pueden movilizarse hacia otros tejidos según su grado de movilidad, lo que determina la efectividad del fertilizante en corregir deficiencias en diferentes partes de la planta.

Llenado de fruto en fresa, etapa critica

Factores que influyen en la absorción de los fertilizantes foliares

Humedad ambiental

Influye directamente en la absorción de los fertilizantes foliares, ya que, a mayor humedad relativa, la superficie de la hoja permanece húmeda por más tiempo, lo que favorece la disolución y penetración de los nutrientes a través de la cutícula. En condiciones de baja humedad, las gotas se evaporan rápidamente, reduciendo el tiempo de contacto, por lo tanto, la eficiencia de absorción. Por ello, ambientes con humedad moderada a alta suelen mejorar significativamente la efectividad de estas aplicaciones.

Temperatura

La temperatura interviene en la absorción de los fertilizantes foliares al afectar tanto la velocidad de evaporación como la permeabilidad de la cutícula. Temperaturas moderadas favorecen la absorción, ya que mantienen la solución sobre la hoja por más tiempo y permiten un mejor ingreso de los nutrientes.

En cambio, temperaturas elevadas aceleran la evaporación de las gotas y pueden causar estrés en la planta o incluso fitotoxicidad, mientras que temperaturas muy bajas reducen la actividad metabólica y limitan la absorción.

pH del agua

El pH del agua impacta en la absorción de los fertilizantes foliares al afectar la estabilidad y disponibilidad de los nutrientes en la solución. Un pH ligeramente ácido, entre 5.5 y 6.5, favorece una mejor solubilidad y penetración a través de la cutícula, mientras que valores alcalinos pueden provocar la precipitación de ciertos elementos o reducir su absorción. Además, un pH inadecuado puede disminuir la eficacia de la aplicación y aumentar el riesgo de incompatibilidades en mezclas.

Conductividad eléctrica

La conductividad eléctrica (CE) del agua interfiere en la absorción de los fertilizantes foliares al reflejar la concentración de sales disueltas en la solución. Una CE elevada puede dificultar la absorción al generar un efecto osmótico que limita la entrada de nutrientes a través de la cutícula, además de aumentar el riesgo de fitotoxicidad.

En cambio, una CE moderada favorece un mejor equilibrio en la solución, permitiendo una absorción más eficiente y reduciendo posibles daños en las hojas.

Tamaño de la gota

El tamaño de la gota influye en la absorción de los fertilizantes foliares al determinar la cobertura y el tiempo de permanencia sobre la hoja. Gotas más pequeñas permiten una distribución más uniforme y mayor contacto con la superficie foliar, lo que favorece la absorción, en cambio, son más susceptibles a la deriva y evaporación.

Por otro lado, gotas más grandes reducen la pérdida por deriva, pero pueden generar escurrimiento y menor cobertura, limitando la eficiencia de la aplicación.

¿Cuándo se recomienda el uso de los fertilizantes foliares?

Corrección de deficiencias

Se recomiendan los fertilizantes foliares para corregir deficiencias porque permiten un aporte rápido y directo de nutrientes a la planta, generando una respuesta más inmediata en comparación con la fertilización al suelo. Esto es especialmente útil cuando la deficiencia ya es visible y se requiere una corrección en poco tiempo.

Además, ayudan a evitar las limitaciones del suelo, como pH inadecuado, fijación o baja disponibilidad de ciertos elementos, permitiendo una corrección precisa y eficiente de acuerdo con las necesidades específicas del cultivo.

Etapas críticas del cultivo (floración, cuajado, crecimiento vegetativo)

Se sugiere su uso en etapas críticas del cultivo, como floración, cuajado y crecimiento vegetativo, porque permiten suministrar nutrientes de forma rápida y oportuna, justo cuando la demanda de la planta es más alta. En estos momentos, cualquier deficiencia puede afectar directamente el desarrollo, el rendimiento o la calidad del cultivo, por lo que una respuesta inmediata es muy importante.

Fertilizantes foliares para jitomate

Además, actúa como un refuerzo nutricional eficiente, complementando la absorción radicular cuando esta no es suficiente para cubrir las necesidades del cultivo. Esto ayuda a sostener procesos fisiológicos importantes, como la formación de flores, el amarre de frutos y el crecimiento activo de tejidos.

Estrés (ambiental, trasplante, salinidad, etc.)

Se recomiendan los fertilizantes foliares en condiciones de estrés, como cambios ambientales, trasplante, salinidad o fitotoxicidad, porque permiten un aporte rápido de nutrientes cuando la absorción por la raíz se ve limitada. En estas situaciones, la planta reduce su actividad radicular, por lo que la vía foliar se convierte en una alternativa eficiente para mantener el suministro de nutrientes.

Además, ayudan a estimular la recuperación y reducir el impacto del estrés, aportando elementos clave que favorecen procesos fisiológicos como la síntesis de proteínas, la actividad fotosintética y la regeneración de tejidos. Esto contribuye a que la planta recupere su equilibrio más rápidamente y continúe su desarrollo con menores efectos negativos.

Complemento a la fertilización radicular

Se recomiendan los fertilizantes foliares para complementar la fertilización al suelo porque permiten ajustar de forma precisa el aporte de nutrientes, especialmente cuando la absorción por la raíz no cubre completamente las necesidades del cultivo. Esto es útil para corregir desbalances puntuales sin modificar todo el programa de fertilización al suelo o solución nutritiva.

Igualmente, funcionan como un refuerzo nutrimental, aportando elementos en momentos específicos del desarrollo o bajo condiciones donde el suelo limita su disponibilidad. De esta manera, ayudan a optimizar la eficiencia del manejo nutricional sin reemplazar la base del suministro que ocurre a través de las raíces.

Tipos de fertilizantes foliares

Macronutrientes

Los fertilizantes foliares elaborados a base de macronutrientes son formulaciones diseñadas para aportar elementos esenciales como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, directamente a través de las hojas. Su objetivo es complementar el suministro principal de estos nutrientes, proporcionando una respuesta rápida en momentos de alta demanda o cuando existen limitaciones en la absorción.

Aunque los macronutrientes se requieren en grandes cantidades y generalmente se aplican al suelo o la solución nutritiva en el caso de la hidroponía, su uso foliar permite corregir deficiencias y reforzar etapas críticas del cultivo. Estas formulaciones suelen estar diseñadas para facilitar su absorción y minimizar riesgos de fitotoxicidad, ya que la aplicación de altas concentraciones puede dañar el tejido foliar si no se maneja adecuadamente.

Micronutrientes

Los fertilizantes foliares de micronutrientes están elaborados para aportar elementos esenciales como hierro, zinc, manganeso, boro y cobre, directamente a través de las hojas. Debido a que estos nutrientes se requieren en menores cantidades, su aplicación foliar resulta especialmente eficiente para corregir deficiencias específicas de manera rápida y localizada, evitando pérdidas o precipitaciones en el suelo.

Este tipo de fertilizantes es ampliamente utilizado cuando existen problemas de disponibilidad, como suelos con pH´s elevados o condiciones que limitan su absorción. Además, muchas formulaciones incluyen micronutrientes en forma quelatada, lo que mejora su estabilidad y facilita su absorción y movilidad dentro de la planta, incrementando la efectividad de la aplicación.

 Hoja con enfermedad

Bioestimulantes

Son fertilizantes que además de aportar nutrientes, contienen compuestos como aminoácidos, extractos de algas, ácidos húmicos o sustancias orgánicas que estimulan procesos fisiológicos en la planta. Aplicados vía foliar, su principal función es mejorar la eficiencia metabólica y la capacidad de respuesta del cultivo, favoreciendo el crecimiento, el desarrollo y la tolerancia a condiciones de estrés.

Estos productos se utilizan como complemento dentro del manejo nutricional, especialmente en etapas clave o bajo situaciones de estrés, ya que ayudan a activar mecanismos internos de la planta como la síntesis de proteínas, la fotosíntesis y la regeneración de tejidos.

Aunque no sustituyen el aporte de nutrientes esenciales, contribuyen a optimizar su aprovechamiento y a mejorar el desempeño general del cultivo.

Factores clave para una buena aplicación

Hora del día

Tiene una influencia muy directa en la efectividad de la fertilización foliar, ya que determina las condiciones ambientales al momento de la aplicación. Realizarla temprano por la mañana o al atardecer favorece una mayor absorción de nutrientes, debido a temperaturas más moderadas, mayor humedad relativa y menor radiación solar, lo que permite que las gotas permanezcan más tiempo sobre la hoja. En cambio, aplicar en horas de alta radiación y calor acelera la evaporación, reduce la eficiencia de absorción y aumenta el riesgo de fitotoxicidad.

Condiciones climáticas

Las condiciones climáticas son determinantes para el éxito de la fertilización foliar, ya que influyen directamente en la permanencia y absorción de la solución sobre la hoja. Un ambiente con temperatura moderada, humedad relativa media a alta y poco viento favorece una mejor cobertura y mayor tiempo de contacto, lo que incrementa la absorción de nutrientes.

Por el contrario, condiciones adversas como altas temperaturas, baja humedad, viento o lluvia pueden provocar evaporación rápida, deriva o lavado del producto, reduciendo significativamente la eficacia de la aplicación.

Calidad del agua

La calidad del agua es determinante para el éxito de la fertilización foliar, ya que influye en la estabilidad, solubilidad y disponibilidad de los nutrientes. Un agua con pH adecuado, baja dureza y baja concentración de sales permite una mejor absorción, evitando problemas como precipitación, inactivación de elementos o incompatibilidades en mezcla. Por el contrario, aguas con pH alto o exceso de minerales pueden reducir la eficiencia de la aplicación e incluso provocar fitotoxicidad.

Cobertura y tamaño de gota

La cobertura y el tamaño de la gota son determinantes para el éxito de la fertilización foliar, ya que definen cuánto producto entra en contacto efectivo con la superficie de la hoja. Una cobertura uniforme, con gotas de tamaño adecuado, permite maximizar el área de contacto y el tiempo de permanencia, favoreciendo la absorción de nutrientes. Gotas muy finas mejoran la distribución, pero pueden perderse por deriva o evaporación, mientras que gotas muy grandes reducen la cobertura y pueden generar escurrimiento.

Aplicación de fertilizantes foliares

Uso de coadyuvantes

Los coadyuvantes ayudan a que la fertilización foliar sea más eficiente al mejorar propiedades de la solución como la adherencia, el esparcimiento y la penetración sobre la superficie de la hoja. Al reducir la tensión superficial, permiten una mejor cobertura y mayor tiempo de contacto, facilitando la absorción de los nutrientes a través de la cutícula. Además, algunos coadyuvantes pueden disminuir la evaporación o proteger los ingredientes activos, lo que incrementa la efectividad de la aplicación.

Compatibilidad y mezclas

Mezclas comunes

Los fertilizantes foliares pueden mezclarse con diversos agroquímicos, siempre que exista compatibilidad entre los productos. Comúnmente se combinan con fungicidas, insecticidas y en algunos casos herbicidas, lo que permite aprovechar una sola aplicación para nutrición y control fitosanitario, optimizando el tiempo.

Sin embargo, no todas las mezclas son seguras o efectivas, por lo que es importante considerar factores como el pH de la solución, la formulación de los productos y el riesgo de reacciones químicas que puedan causar precipitación o fitotoxicidad. Por ello, se recomienda realizar pruebas de compatibilidad previas y seguir las indicaciones de los fabricantes antes de hacer cualquier mezcla en campo.

Pruebas de compatibilidad

Una prueba de compatibilidad en agroquímicos es un procedimiento previo que se realiza para verificar si dos o más productos pueden mezclarse en el mismo tanque sin generar reacciones negativas. En el caso de los fertilizantes foliares, esta prueba permite identificar posibles problemas como precipitación, separación de fases, formación de grumos o cambios de pH, que pueden afectar la eficacia de la aplicación o provocar daños en el cultivo.

Generalmente se realiza a pequeña escala, mezclando los productos en un recipiente con agua en el mismo orden y proporciones que se usarán en campo. Si la mezcla permanece homogénea, sin sedimentos ni reacciones visibles, se considera compatible. Este paso es clave para evitar fitotoxicidad, obstrucción de equipos y pérdidas de eficiencia en la fertilización foliar.

Compatibilidad de fertilizantes foliares

Riesgos de precipitación

Los riesgos de precipitación o inactivación en fertilizantes foliares están relacionados con reacciones químicas entre los componentes de la mezcla o con la calidad del agua. La precipitación ocurre cuando ciertos nutrientes reaccionan entre sí, por ejemplo, calcio con fosfatos o sulfatos o con sales presentes en el agua, formando compuestos insolubles que se depositan como sedimentos. Esto reduce la disponibilidad de los nutrientes y puede provocar obstrucción de boquillas y mala distribución durante la aplicación.

Por otro lado, la inactivación sucede cuando los nutrientes o ingredientes pierden su efectividad debido a condiciones como pH inadecuado, dureza del agua o mezclas incompatibles con otros agroquímicos. En estos casos, aunque el producto esté disuelto, su capacidad de ser absorbido o aprovechado por la planta disminuye, lo que se traduce en una menor eficiencia de la aplicación e incluso riesgo de fitotoxicidad.

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